EL TRABAJO A TRAVÉS DE LA HISTORIA
- Javier Alvarez Dorronsoro -
Las
siguientes líneas tratan de proyectar una breve visión histórica del trabajo.
Esta perspectiva permite, a mi juicio, explicar la génesis del significado
deltrabajo. El trabajo, tal como hoy lo conocemos, no es un hecho natural;
tanto su contenido como el papel que ha jugado en las vidas de los seres
humanos no ha sido siempre el mismo, sino que se ha modificado a lo largo de la
historia. A partir de esa visión podemos evaluar mejor las pérdidas o los
progresos que ha experimentado la institución del trabajo.
En el mundo
antiguo y en las comunidades primitivas no existe un término como el
de trabajo con el que hoy englobamos actividades muy diversas,
asalariadas y no asalariadas, penosas y satisfactorias, necesarias para ganarse
la vida o para cubrir las propias necesidades. En el mundo griego se juzgaba
que la cualificación y la distinción entre actividades era algo esencial.
Aristóteles distinguía entre actividades libres y serviles y rechazaba estas
últimas porque "inutilizaban al cuerpo, al alma y a la inteligencia para
el uso o la práctica de la virtud"; comparaba el trabajo "que se hace
para otros" al del esclavo y criticaba con energía la actividad crematística que
"pone todas las facultades al servicio de producir dinero".
Consideraba que la finalidad de la actividad tenía extrema importancia, pero
dicho fin no se podía restringir a la utilidad de las
actividades. Aristóteles entendía que las actividades son útiles (leer y
escribir, por ejemplo, era útil para la administración de la casa; el dibujo
para evaluar el trabajo de los artesanos), pero las actividades, a su entender,
no debían perseguir siempre la utilidad. "Buscar en todo la utilidad es lo
que menos se ajusta a las personas libres y magnánimas". Era también
preciso preguntarse, según él, en que modo determinadas actividades contribuyen
a la formación del carácter y del alma (Aristóteles, 1988).
En
aquellos tiempos el ocio era mucho más valorado que en la actualidad y más
apreciado que cualquier tipo de trabajo. Pensadores y filósofos llamaban a
reflexionar sobre la manera de ocupar este tiempo de no trabajo. "En
efecto -dice Aristóteles- ambos (trabajo correcto y ocio) son
necesarios, pero el ocio es preferible tanto al trabajo como a su fin, hemos de
investigar a qué debemos dedicar nuestro ocio… y también deben aprenderse y
formar parte de la educación ciertas cosas con vistas a un ocio en la
diversión…" (Aristóteles, 1988)
En Grecia se
estableció una diferencia radical entre dos esferas de actividad: la
relacionada con el mundo común, y la relativa a la conservación de la
vida. La política –no concebida como una profesión de especialistas, como se
hace actualmente- era la actividad paradigmática en ese primer mundo, al que
tenían acceso todos los ciudadanos libres. La relación entre estos dos mundos
podemos representarla, como hace Arendt, mediante la dialéctica entre
la libertad y la necesidad. Las actividades del mundo de lo común o de la
polis constituirían el ámbito de la libertad, mientras que las tareas dirigidas
a la conservación de la vida, que contribuían al desarrollo de la comunidad
familiar, conformaban el ámbito de la necesidad. Era preciso que un
determinado sector de la sociedad ejerciera estas últimas funciones
–predominantemente los esclavos- para que otros sector, el de los hombres
libres, pudiera dedicarse a las actividades realmente estimadas (Arendt, 1993).
En la época
medieval el trabajo en general no ganó mayor aprecio. Desde la perspectiva
cristiana hay una inclinación a justificar el trabajo, pero no a
verlo como algo valioso. Los pensadores cristianos hacían referencia al
principio paulino "quien no trabaja no debe comer…", pero entendían
que el trabajo era un castigo o, cuando menos un deber. Se justificaba el
trabajo por la maldición bíblica y por la necesidad de evitar
estar ocioso. Como vemos el ocio comienza a adquirir otra connotación algo
distinta a la del mundo antiguo. Sin embargo, la vida monástica dedicada a la contemplación se
valora mejor que el trabajo. Para legitimar esta excepción al principio
paulino, filósofos como Santo Tomás argumentan que el trabajo es un deber que
incumbe a la especie humana, pero no acada hombre en particular.
Por otra parte, al
trabajo no se le atribuye, a diferencia de lo que ocurre en la actualidad, un
papel trascendente en la sociabilidad. Tanto en el mundo antiguo como en
la Edad Media se ve al ser humano como un ser sociable por naturaleza. No
hay que inventar razones para justificar la agrupación de los individuos en
sociedad, como se hará más tarde a través de los modelos contractualistas. Las
personas, según esa perspectiva, solo pueden realizarse
o completarse como tales, viviendo en sociedad; al margen de ella,
llegó a decir Aristóteles, el hombre "o es una bestia, o es un Dios".
Su telos es un fin compartido que no puede alcanzarse aisladamente.
El trabajo no es el fundamento de la asociación humana. Para los griegos, la
actividad asociativa por excelencia era la actividad política.
Con el pensamiento
moderno nace una concepción muy diferente del trabajo. En primer lugar, aparece
como una actividad abstracta, indiferenciada. No hay actividades libres y
serviles, todo es trabajo y como tal se hace acreedor de la misma
valoración, como luego veremos, muy positiva, incluso apologética. En la
literatura sobre el desarrollo del capitalismo encontramos dos explicaciones,
ambas convincentes, de esta transformación de la actividad diferenciada
en trabajoneutro. Según Marx, la mudanza tiene lugar cuando se produce
predominantemente para el mercado y el trabajo se convierte en valor de cambio.
Según Weber, desde la perspectiva luterana del trabajo se juzgaba que todas las
profesiones merecían la misma consideración, independientemente de su modalidad
y de sus efectos sociales. Lo decisivo para cada persona era el cumplimiento de
sus propios deberes. Esto se ajustaba a la voluntad de Dios y era la manera de
agradarle.
La visión del
trabajo como actividad fundamentalmente homogénea, no diferenciada, tenía
también consecuencias prácticas: enmascaraba la diferencia entre trabajo penoso
y satisfactorio, y entre el trabajo manual y el trabajo intelectual;
justificaba la desigualdad como necesidad técnica debida a la división del
trabajo; y por último, encubría el hecho de que el trabajo es un elemento
discriminador por excelencia debido al diverso estatus de vida que proporciona
según el lugar que ocupan los individuos en la producción.
Sin embargo,
esta concepción del trabajo ha venido coexistiendo con una cierta
jerarquización (al margen de su consideración moral) basada en criterios
económicos, justificados en buena medida por los teóricos de la ciencia
económica. Desde esta perspectiva, los niveles más altos de la escala
correspondían al trabajo productor de plusvalía, denominado trabajo productivo;
al que se intercambiaba por dinero a través del comercio o del salario (frente
al trabajo que no reunía estos requisitos como es el trabajo doméstico) y al
trabajo identificado con la creación de productos artificiales. Como correlato,
se despreciaba el trabajo dedicado a las necesidades vitales y el trabajo que
no dejaba huella, monumento o prueba para ser recordado. El trabajo dedicado a
las labores naturales como la reproducción o el cuidado carecía de valor.
En
segundo lugar el pensamiento moderno mitificó la idea del trabajo. La
literatura de los grandes pensadores de la época contribuyó a esta mutación
proporcionando argumentos en favor de su fundamentación. Para John Locke el
trabajo era la fuente de propiedad . Según él, Dios ofreció el mundo
a los seres humanos y cada hombre era libre de apropiarse de aquello que fuera
capaz de transformar con sus manos (John Locke, 1990). Para Adam Smith el
trabajo era la fuente de toda riqueza. Las teorías del valor de Adam Smith
y de David Ricardo tenían su base en la idea de que el trabajo incorporado al
producto constituía la fuente de propiedad y de valor (Myrdal, 1967).
Una
nueva perspectiva teológica del trabajo favoreció también su mitificación.
Comenzó a ser visto no como un castigo divino o simplemente como un deber, sino
como el mejor medio de realización humana. El trabajo adquirió nuevos
significados: a) un sentido cósmico, según el cual el ser humano
completaba la obra que Dios le entregó para que la embelleciera y la
perfeccionara; b) un sentido personal, por ser el mejor medio para que el
individuo, que nace débil y necesitado, encontrara su perfección; c) un
sentido social, en la medida en que el trabajo era el factor decisivo en la
"creación de sociedad" y la impulsión del progreso (Ruben Sanabria,
1980 ). La ética puritana, en particular, completaba esta idea trascendente del
trabajo al considerarlo como un "fin en sí mismo" (lejos de la
concepción de Tomas de Aquino que lo entendía como un medio para la
conservación personal y social) y como el elemento que da sentido a
la vida.
La
exaltación del trabajo en el momento del desarrollo industrial era compartida
por muchos sectores sociales. A finales del siglo XIX Paul Lafargue, si bien
culpaba a la moral burguesa y cristiana de haber inculcado a la sociedad el
"amor al trabajo", reconocía en las clases trabajadoras una
"pasión amorosa" por el mismo:
Una pasión invade a las clases
obreras de los países en que reina la civilización capitalista; una pasión que
en la sociedad moderna tiene por consecuencia las miserias individuales y
sociales que desde hace dos siglos torturan a la triste Humanidad. Esa pasión
es el amor al trabajo, el furibundo frenesí del trabajo, llevado hasta el
agotamiento de las fuerzas vitales del individuo y de su progenitura. En vez de
reaccionar contra esa aberración mental, los curas, los economistas y los
moralistas han sacrosantificado el trabajo. Hombres ciegos y de limitada
inteligencia han querido ser más sabios que su Dios; seres débiles y
detestables, han pretendido rehabilitar lo que su Dios ha maldecido (Lafargue,
1973).
Lafargue
pertenece a la tradición socialista pero ésta no mantiene ni mucho menos una
posición unánime en la crítica del trabajo. Saint-Simon, por ejemplo, proponía
sustituir el principio evangélico de "el hombre debe trabajar" por
"el hombre más dichoso es el que trabaja" y afirmaba que "la
humanidad gozaría de toda la dicha a la que puede aspirar si no hubiera
ociosos". El reformador social Etienne Cabet se disponía a acabar en su
Icaria con la pereza e imponer la obligatoriedad del trabajo. El Manifiesto del
primer congreso de la Asociación Internacional del Trabajo (AIT) exaltaba el
"trabajo grande y noble, fuente de toda riqueza y de toda moralidad"
(Pérez de Ledesma, 1979).
En el
propio Karl Marx la consideración sobre el trabajo tampoco presenta unos
perfiles muy nítidos. Mantuvo una visión positiva del mismo en cuanto
queactividad potencial (fuente de toda productividad y expresión de la
misma humanidad del hombre) no como existía en la realidad. Criticó el trabajo
en la sociedad capitalista como actividad enajenada ("el trabajador se
relaciona con el producto de su trabajo como un objeto extraño") y señaló
los efectos perniciosos de la división del trabajo en la Ideología alemana.
Consideró que la supresión del trabajo debía ser uno de los objetivos
fundamentales del comunismo. De hecho, en la Crítica al Programa del Partido
Obrero Alemán, refiriéndose a la fase superior de la sociedad comunista, señaló
que "la subordinación esclavizadora de los individuos a la división del
trabajo habrá desaparecido y, como consecuencia, la oposición entre el trabajo
manual y el trabajo intelectual" (Marx, 1965-68 , en Dumont, 1982).
Sin
embargo, para Marx, el desarrollo de la productividad (ligada a la división del
trabajo) era una precondición para la sociedad comunista y, al mismo tiempo,
muchos de los males de la sociedad capitalista guardaban relación con la
división del trabajo. Esta suerte de paradojas en las que el establecimiento a
través de un proceso penoso de unas determinadas condiciones posibilitaba
la liberación o emancipación a más largo plazo jugó un papel decisivo
en la tradición socialista a la hora de justificar el presente (y más
todavía cuando este presente estaba gobernado por la clase trabajadora,
como ocurría en los llamados países socialistas). Así, los efectos nocivos y
embrutecedores de los procesos que promovían un aumento de productividad eran
subestimados o embellecidos porque acercaban objetivamente las
condiciones de posibilidad del comunismo.
El
enaltecimiento del trabajo llevó consigo el menosprecio por otro tipo de
actividades y una nueva concepción del tiempo. Se juzgaba que el tiempo
era valioso desde el momento en el que estaba dedicado a la producción y al
trabajo. Ocuparlo con otras actividades era perder el tiempo, "estar
ocioso". Desde las primeras décadas del desarrollo industrial dedicar
tiempo al ocio fue sinónimo de degradación. Las palabras de Benjamin Franklin
"el tiempo es oro" ilustran el espíritu de la época al respecto.
Cuando Franklin hace referencia al trabajo dentro del catálogo de
virtudes, anota lo siguiente: "Trabajo: no perder el tiempo; estar siempre
ocupado en hacer alguna cosa provechosa; evitar las acciones
innecesarias".
E.P.
Thompson en su obra Costumbres en común relata como se pasa de la
modalidad del trabajo en la que las tareas determinan los ritmos y la
dedicación al trabajo regulado por el tiempo. La primera modalidad reúne dos
características: a) es más comprensible desde un punto de vista humano; b)
establece una distinción menor entre el trabajo y la vida. Las relaciones
sociales y el trabajo están entremezcladas -la jornada de trabajo se alarga o
contrae de acuerdo con las labores necesarias- y no hay conflicto entre el
trabajo y el "pasar el tiempo".
En la
segunda modalidad los empresarios calculan sus expectativas sobre el trabajo
contratado en "jornadas (por ejemplo, cuánto cereal podía segar un hombre
en una jornada). El patrón dispone del tiempo de su mano de obra y debe evitar
que se malgaste. No es el quehacer el que domina sino el valor del
tiempo al ser reducido a dinero. El tiempo se convirtió así en moneda:
no pasaba sino que se gastaba (Thompson, 1995). No es de
extrañar que esta nueva evaluación del tiempo llevara progresivamente
a una reducción del número de fiestas del calendario (Naredo, 1997)
El
trabajo se convirtió, por otra parte, en el lugar privilegiado de creación de
solidaridad de las clases trabajadoras, pero al mismo tiempo otros factores de
sociabilidad fueron desestimados (los lazos comunitarios, las identidades
colectivas no basadas en el trabajo, etc.). El pensamiento moderno inventó
alindividuo y a partir de esta creación se vio en la necesidad de explicar
la construcción de la sociedad. Lo hizo mediante los modelos contractualistas
de Locke, de Hobbes o de Rouseau, pero también a través del
artificio smithiano conforme al cual la división del trabajo y el
comercio juegan un papel fundamental en la formación y estructuración de la
sociedad.
Los
rasgos del trabajo hasta aquí descritos están de alguna manera presentes en
nuestras actuales concepciones. Algunos de ellos, como la noción del ocio, han
sufrido recientemente modificaciones pero no tanto como para alterar la idea de
la superioridad del tiempo entregado al trabajo sobre el dedicado a otro tipo
de actividades. La constatación de esta realidad llevó al historiador E.P.
Thompson a la siguiente reflexión: "Si conservamos una valoración puritana
del tiempo, una valoración de mercancía, entonces (el ocio) se convertirá en un
problema consistente en cómo hacer de él un tiempo útil o cómo explotarlo para
las industrias del ocio. Pero si la idea de finalidad en el uso del tiempo se
hace menos compulsiva, los hombres tendrán que reaprender algunas de las artes
de vivir perdidas con la revolución industrial" (Arendt, 1993).
La era
moderna incorporó a la consideración del trabajo aspectos muy pocos positivos,
sin embargo en el curso de la misma el trabajo alcanzó una trascendencia en la
conformación de la sociedad como nunca tuvo en épocas anteriores. La crisis
económica actual, sin embargo, exige la puesta en cuestión de una buena parte
de las ideas heredadas sobre el trabajo, aunque ello no resulta nada fácil. La
pensadora alemana Hanna Arendt, anticipándose en algunas décadas a la situación
actual de desempleo expresaba así su escepticismo: "La Edad Moderna
trajo consigo la glorificación teórica del trabajo, cuya consecuencia ha sido
la transformación de toda la sociedad en una sociedad de trabajo. Por lo tanto,
la realización del deseo, al igual que sucede en los cuentos de hadas, llega un
momento en que sólo puede ser contraproducente, puesto que se trata de una sociedad
de trabajadores que está a punto de ser liberada de las trabas del trabajo y
dicha sociedad desconoce esas otras actividades más elevadas y significativas
por cuya causa merecería ganarse la libertad".
1. REALICE
UNA LECTURA REFLEXIVA DEL ANTERIOR DOCUMENTO Y ESTABLEZCA LOS CAMBIOS QUE HA
SUFRIDO LA PALABRA Y EL TRABAJO COMO TAL A TRAVÉS DE LA HISTORIA
• La apertura generalizada de los mercados de bienes y capitales que sugiere el fin de los bloques comerciales, tratados regionales e independencia económica de los países pero al mismo tiempo facilita la capacidad de resolver necesidades económicas que actores locales han sido incapaces de satisfacer.
• La creciente Privatización de los sectores económicos, junto al auge de la empresa multinacional y el decaimiento de empresas y estado nacionales.
• El aumento de la competencia (economía) que por un lado incrementa la cantidad y calidad de los productos y por el otro amenaza las condiciones de trabajo (incluyendo salarios) y la sobreexplotación del medio ambiente
• El acceso irregulado de los países a los mercados internacionales, lo que por un lado facilita la venta de sus productos y la adquisición de tecnologías y mercancías y promueve empleos y por el otro desprotege los de menor calibre económico y lleva al abandono de intentos organizados de promover progreso y justicia social
2. EL
TEXTO NOS PRESENTA CUATRO PUNTOS A TENER EN CUENTA EN LO QUE HACE REFERENCIA A
LA GLOBALIZACIÓN DESDE EL PUNTO DE VISTA ECONÓMICO ANALICE CADA UNO Y DE UNA
BREVE INTERPRETACIÓN DE ELLOS.
GLOBALIZACION DE LA ECONOMIA Y
CRISIS INTERNACIONAL.
Se destaca la importancia del
desarrollo de la tecnología y su influencia en la globalización de la
economía. Tenemos el caso del fax que hasta el momento ha sido el invento
que más ha estrechado distancias entre comerciantes, al igual que la
informática. Sin embargo la tecnología no es el único factor. Tenemos como
ejemplo las dos guerras mundiales y las ideologías contradictorias de los
bloques económicos, capitalismo y comunismo, que aún con niveles
considerables de avance tecnológico, la globalización no se expandió y
muy por el contrario fue interrumpida.
3. ESTABLEZCA
LA RELACION ENTRE LA GLOBALIZACION DE LA ECONOMIA, LA CRISIS INTERNACIONAL
Y LA TECNOLOGIA.
Otro factor influyente en la
globalización fue la política económica, es decir, la voluntad de los
gobernantes. Las políticas económicas orientadas al libre mercado han
ocasionado que el comercio internacional se expanda trayendo como
consecuencia la globalización
4. ANALICE
EL PARRAFO ANTERIOR Y ESTABLEZCA LA RELACIÓN DE ESTE CON LOS TRATADOS DE
LIBRE COMERCIO.
La mayoría de países latinoamericanos adoptaron políticas de desarrollo con crecimiento hacia adentro vía la estrategia de sustitución de importaciones para crear demanda interna y no depender de los ciclos internacionales que afectan los precios de las materias primas y por tanto la capacidad de importación. Esta estrategia no dio los resultados que se esperaban, pues dirigió el esfuerzo en aspectos macroeconómicos y dejó en un segundo plano la eficiencia propia del mercado en los procesos productivos, la misma que no se desarrolla en mercados intervenidos por el Estado
5. ESCRIBA
LAS VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LAS POLITICAS ECONOMICAS QUE ADOPTARON LOS
PAISES LATINOAMERICANOS
Lester C, Thurow[1], afirma que hoy el mundo se encuentra en un período de equilibrio interrumpido, y que dicho equilibrio es causado por cinco tendencias que están marcando el juego económico mundial. Vivimos en un mundo sin comunismo, en donde el cambio tecnológico hace que las industrias se basen en la capacidad intelectual, con índices demográficos nunca antes vistos, bajo un proceso de globalización acelerado y en donde parece no existir un poder político o militar dominante que maneje al mundo sin algún tipo de resistencia económica
Alain Touraine[2], La globalización, se ha olvidado del individuo, de sus diferencias y de su identidad, imponiendo una dinámica en las sociedades modernas que afecta a las minorías, a las pequeñas etnias y a las sociedades pequeñas. El triunfo del sistema capitalista, y sobre todo del capital financiero, se ha olvidado de los patrones culturales, de las tradiciones, y nos ha impuesto un ritmo de vida diferente al que estábamos acostumbrados anteriormente
6.
EXPLIQUE
LAS TEORIAS EXPUESTAS POR LOS ANTERIORES AUTORES EN CUANTO
A GLOBALIZACION ECONOMICA
A GLOBALIZACION ECONOMICA
Efectos de la Globalización: Los efectos para los países latinoamericanos son ampliamente debatidos, pero parece haber consenso en afirmar que los procesos de globalización están incrementando la brecha entre los países desarrollados y el mundo subdesarrollado. Se sabe, por ejemplo, que el 80 por ciento del comercio mundial ocurre entre Estados Unidos, Japón y la Unión Europea, y que los mercados de la periferia como Colombia no son interesantes para las grandes corporaciones multinacionales, dada su baja capacidad de consumo.
7. QUE EFECTOS CAUSA LA GLOBALIZACION EN PAISES
COMO COLOMBIA
8. PROPONGA
UNA POSIBLE SOLUCION PARA ENFRENTAR LOS ACTUALES DESAFIOS
DE LA ECONOMIA GLOBAL.
DE LA ECONOMIA GLOBAL.
9. DEFINA
DE FORMA CORTA COMPETENCIA LABORAL Y NORMA DE COMPETENCIA
LABORAL
LABORAL
10. CON
QUE FIN SE NORMATIZAN LAS COMPETENCIAS LABORALES ENTRAR EN GOOGLE DIGITAR
CATALOGO DE NORMAS DE COMTPENCIA LABORAL SENA E IR A LA PAGINA
TITULACIONES Y NORMAS DE COMPETENCIA SENA DAR CLIC EN VER CATALOGO DE
NORMAS; LEALAS.
11. DE
UNA OPINION REFLEXIVA DE ESTAS NORMAS
a. ENTRE AL GRUPO ETICA Y TRANSFORMACION DEL ENTORNO LEA EL DOCUMENTO DEFINICIONES DE ALGUNOS EXPERTOS DEL CONCEPTO DE COMPETENCIA LABORAL, LEALAS ESCOJA LA QUE CREA MAS ACERTADA Y ESCRIBA LAS RAZONES POR AS QUE CREE ES LA MAS ACERTADA.
b. PARA QUE CREE QUE SIRBE UNA LEY DE PROTECCION SOCIAL
a. ENTRE AL GRUPO ETICA Y TRANSFORMACION DEL ENTORNO LEA EL DOCUMENTO DEFINICIONES DE ALGUNOS EXPERTOS DEL CONCEPTO DE COMPETENCIA LABORAL, LEALAS ESCOJA LA QUE CREA MAS ACERTADA Y ESCRIBA LAS RAZONES POR AS QUE CREE ES LA MAS ACERTADA.
b. PARA QUE CREE QUE SIRBE UNA LEY DE PROTECCION SOCIAL
12. TENGA
EN CUENTA LA LEY DE EMPLEABILIDAD Y PROTECCION SOCIAL SANCIONADA POR EL
GOBIERNO Y OPINE SI HA CUMPLIDO CON SU PROPOSITO
13. MEDIANTE
QUE LEY SE FUCIONO EL MINISTERIO DE TRABAJO Y SEGURIDAD SOCIAL CON EL
MINISTERIO DE SALUD Y QUIEN LA DEFENDIO.
14. COMPARE
SU RESPUESTA A LA PREGUNTA 12 CON LA INFORMACION ANTERIOR Y ESTABLEZCA
SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS
15. CUALES
SON LAS CARACTERISTICAS DEL FONDO DE PRESTACION SOCIAL CREADA POR E ESTADO
Y CUALES SON SUS FUNCIONES
16. ANALICE
EL ORIGEN DE LOS DINEROS DE FINANCIAMIENTO DEL FONDO DE PROTECCION SOCIAL
Y PROPONGA OTRAS FUENTES DE POSIBLES RECURSOS ECONOMICOS
17. LEA
EL SIGIENTE ARTICULO Artículo 25 28 29 51 ley 789 de 2002. ESCRIBA EN QUE
HA BENEFICIADO ESTA LEY AL TRABAJADOR COLOMBIANO
18.
CONSULTE OTRAS LEYES QUE LE DEN PROTECCION A LAS
PERSONAS COLOMBIANAS
19. LEA EN INTERNET CONTRATO DE APRENDIZAJE
SENA. Y TENGA EN CUENTA SUS CARACTERISTICAS EDAD MINIMA APOYO DE SOTENIMIENTO
MODALIDADES TERMINACION DEL CONTRATO INCUMPLIMIENTO DE LA RELACION DE
APRENDIZAJE POR PARTE DEL APRENDIZAJE, TENGA CLARIDAD ACERCA DE LOS DEMAS
ASPECTOS CONTEMPLADOS EN EL CONTRATO DE APRENDIZAJE.
20. LEA EN LA CONSTITUCION COLOMBIANA LOS ARTICULOS
48 Y DEL 53 AL 57 Y CONCLUYA DE QUE MANERA EL ESTADO HA CUMPLIDO CON ESTAS
LEYES
.
21. DIRIGIRSE AL SIGUIENTE BLOG http://shani5905.blogspot.com/ LEER DEBERES Y
DERECHOS DEL TRABAJADOR Y ESCRIBIR LAS VENTAJAS DE LOS ASPECTOS QUE AQUÍ
SE TIENEN EN CUENTA EN CUANTO A DERECHOS COMO TAMBIEN DE QUE MANERA NOS
AFECTA EN NUESTRA FORMACION PERSONAL EL NO CUMPLIR CON LOS DEBERES.


















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